NUESTRO PROYECTO

Los/as niños/as que juegan libremente, están más tranquilos/as y son más autónomos/as.

Los niños y niñas se están quedando sin tiempo y espacio para jugar de forma libre y espontánea. La escolarización es cada vez más temprana, y en muchos colegios la competitividad es enorme. Se aumenta la presión con exámenes, deberes para casa, un programa de estudio rígido incluso ya antes de primaria. Y a ésta exigencia escolar se suman las actividades extraescolares, con lo que los niños y niñas no tienen tiempo para la lentitud, relajarse, jugar, desarrollar la imaginación…Cuando llega a casa, el/la niño/a dedica el poco tiempo que le queda a mirar la tele o jugar delante del ordenador, si es que no tiene tareas de la escuela pendientes. Este estilo de vida rápido y bajo presión hace que muchos niños/as tengan dolores de tripa, de cabeza, estrés, insomnio, depresión, problemas de conducta…


Los/as niños/as no nacen obsesionados/as por la velocidad, ni el consumismo, sino que somos los/as adultos/as los/as que les llevamos a eso. Y a pesar de vivir en un mundo consumista, las necesidades del niño/a continúan siendo las mismas: la naturaleza, un tiempo y un espacio para moverse, explorar, experimentar, encontrarse con sus limitaciones y sus progresos, y una persona al lado que, sin dirigirlo, sin esperar resultados, acompañe su crecimiento.

El juego libre es importantísimo porque ayuda a los/las niños/as a desarrollar su habilidad de aprendizaje, no implica trabajo, planificación, horarios ni objetivos. Se trata de apagar el ordenador o televisión y jugar, pintar, mirar por la ventana, buscar bichitos en el parque… Es explorar el mundo a un ritmo propio y no es pérdida de tiempo… da el tiempo y el espacio para crear e imaginar. Los/as adultos/as somos quienes tenemos la necesidad de llenar estos espacios de vacío de los/as niños/as con actividades, entretenimientos, abrumarlos por miedo al temido aburrimiento.

viewDesde Xixupika Slow Center, queremos brindaros esa oportunidad de recuperar el juego libre en un espacio sin prisas, sin presión. Ofrecemos un espacio donde el niño o la niña tiene la oportunidad de crear, experimentar, compartir, pedir, esperar, elegir, disfrutar, sin miedo a equivocarse, siguiendo su ritmo y tomándose su tiempo.

En Xixupika el niño/a se mueve según sus intereses, no debe competir con nadie porque no hay unos objetivos concretos ni evaluaciones. Libres de modelos, comparaciones y juicios, los/as niños/as pueden sentirse seguros/as y ser ellos/as mismos/as.

Nuestro objetivo es respetar a cada niño/a su momento, su evolución y sus intereses, no estableciendo tareas concretas ni horarios rígidos. El adulto ofrece un espacio seguro: observa, escucha, propone los diferentes talleres, interviene si el niño o la niña pide algo o si hace falta matizar algún aspecto, no regaña, no grita… acompaña.

No se obliga a nadie a realizar una actividad determinada. Un niño/a puede pasar horas, días… sólo jugando. También se permite que un/a niño/a no haga nada, que esté mucho rato haciendo la misma actividad o simplemente observe.

En definitiva, ofrecemos un espacio respetuoso en el que los/as niños/as puedan desarrollarse a su ritmo. Un espacio relajado y seguro donde puedan:

– Sentirse a gusto.

– Expresarse libremente.

– Explorar, experimentar, enfrentarse con límites, superar dificultades…

– Entrar en contacto con otros niños/as de diferentes edades, aprender de ellos/as y con ellos/as.

– Aprender a convivir, escuchar, expresarse, opinar, decidir…

– Aprender cómo, cuándo y en la forma que sea las cosas que quieren aprender.

– Sentirse acompañados/as, escuchados/as y aceptados/as.

– Desarrollarse íntegramente en los terrenos emocional, psicomotriz, intelectual, social y artístico.

Creemos que la mejor forma de preparar a una persona para ser capaz de tomar decisiones, estar motivada para afrontar problemas y aprender lo que se proponga, poder conectar son sus sentimientos, sentirse segura y feliz, es respetándola y ofreciéndole en cada momento un entorno adaptado y seguro, con el objetivo de facilitar un desarrollo integral de todo su ser.